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miércoles, 28 de septiembre de 2016

SECRETOS Y TRUCOS DE CARPINTERÍA - Parte 3



COMO USAR UN CLAVO COMO MECHA PARA TALADRO

Nos ha pasado alguna vez, realizando algún proyecto de carpintería,  que debíamos agujerear una madera y cuando vamos a nuestro maletín de herramientas nos encontramos con la sorpresa que no teníamos esa medida justa. Para colmo nos sorprendía en un domingo o feriado donde las ferreterías estaban cerradas.
Paso a mostrarles y enseñarles como se puede salir del paso.
Cómo ?
Tomamos un clavo, preferiblemente largo.
 Le cortamos la cabeza con una tenaza o alicate .
Lo ubicamos en el mandril de cualquier tipo de taladro.






Perforamos empujando levemente. El clavo se abrirá paso sin problemas. 
Saldrá como hecho por una mecha convencional.







COMO QUITAR CLAVOS QUE ESTÁN AL RAS DE LA
SUPERFICIE 

En varias ocasiones nos hemos encontrado con problemas cuando debíamos desarmar una silla, por ejemplo. Al intentar desensamblar las uniones con espigas, vemos que están atravesadas por clavos, y lo peor, están sus cabezas al ras de la superficie. 
Utilizar el formón para excavar en torno a esa cabeza para sujetarla con un alicate sería posible, pero el rastro que dejaría sería algo muy desprolijo. Quedaría la cara de la madera mutilada.
Una solución a esto sería empujar el clavo desde afuera, por el lado de la cabeza, con un punzón o también puede ser con otro clavo más grueso, con su punta mocha.



Debemos empujar, golpeando con el martillo, hasta que salga la punta del otro lado y recién allí tomarlo con una tenaza o alicate, y extraerlo tirando, apoyando la herramienta sobre una placa para que no marque la madera.   - Salvo que la marca que quede no sea directamente visible al encontrarse en la cara interior. Allí no sería tan relevante cuidar por no marcarla, si ese sector no se ve.




COMO CONVERTIR UN CLAVO EN UNA GRAMPA

Podemos aprovechar nuestros clavos para convertirlos en grampa, mientras que realizamos una ventana mosquitera, por dar un ejemplo.
Estas serían utilizadas para sujetar el alambre por los bordes.


Tomamos el clavo, preferiblemente largo.
Cortamos su cabeza en forma de inglete, o en otras palabras, en forma de ángulo.
Lo tomamos con una pinza por el centro.




Apoyamos un extremo sobre una superficie, preferiblemente una placa de madera, y haciendo presión sobre éste, lo doblamos en forma de "L".



Luego lo apoyamos por la segunda punta para nuevamente doblarlo en "L", lo que nos dará como resultado una "U".




Como resultado tendremos una grampa propiamente dicha, con todas sus características.





 Con las que podremos usar para cualquier tipo de trabajo donde comúnmente se la usa. Quedará como aquellas compradas en ferretería.








Próximamente vendrán más ejemplos sobre este tema.



Les mando un abrazo gigante.






viernes, 20 de junio de 2014

Caja y espiga - 2



Cómo hacer la caja con máquina.


El hobbista puede usar una de las funciones de la combinada de 5 operaciones que viene en una misma mesa. Por lo general estas máquinas vienen con el mandril a un lado de la mesa, en forma horizontal.






Por otro lado otra opción sería el taladro eléctrico de mano. Nos aseguramos que no esté en modo de percutor que se usa para perforaciones en muros de concreto. Por consiguiente lo colocamos en función normal.



También está el taladro de banco. La aseguramos la base de esta máquina con una prensa o tornillos a una mesa de trabajo. 









Colocamos una guía con dos prensas pequeñas en la plataforma de perforación, donde haremos el tope lateral. No importa si la guía esté colocada en una forma oblicua o paralela a la plataforma, no nos preocupemos por eso, el agujero se hará siempre en un sólo punto. Distinto es el caso de la sierra circular, que debe ponerse la guía bien paralela a la hoja.




Varilla tope de profundidad de perforación

En el taladro de banco se encuentra a un lado de la cabeza de éste.

Cuenta con un indicador en milímetros que nos servirá de parámetro para establecer la profundidad de la perforación.

 Pueden variar las distancias y el tope moviendo la base donde está sujeta la pieza. Si quieren.





Primero tomamos la pieza y procedemos al marcado de los límites en largo de la espiga que recibirá.




Luego tomamos la medida del ancho total de ésta y centramos la medida del espesor de la espiga. 




Sería entonces 10 mm en el centro. Hacemos un par de marcas con lápiz, las cuales nos van a servir de referencia para hacer un último ajuste fino en la ubicación del centro, moviendo la guía, haciendo pequeñas pruebas de perforado, sólo rozando con la punta de la mecha sobre la superficie de la madera, entre las dos marcas paralelas, hasta que quede bien centrado.

El marcado con lápiz sólo va en una pieza de madera. Una vez puesta a punto la máquina con una de ellas, no hace falta nada mas. Perforamos el resto sin marcar. 





Comenzamos perforando por las puntas, de afuera hacia adentro, junto a la marca, de ambos lados. Las circunferencias de cada agujero deben rozarse una con otras.








Luego entre los agujeros, entre los centros de cada dos. Sujetándolo siempre fuerte contra la guía.





Por último procedemos a "barrer", limpiamos lo que quede, moviendo de derecha a izquierda la pieza, mientras que la mecha va ingresando poco a poco, por tramos de 3 mm, como si bajáramos escaleras en un edificio. Es importante que la mecha ingrese lentamente mientras que movemos el listón de una punta a otra más rápido.

La caja quedará limpia y lista para recibir a la espiga.





En cuanto a la espiga, debemos acondicionarla para que ésta ingrese sin problemas. Para ello, como la caja se hizo a máquina con mecha, redondeamos las puntas con escofina, ya que debe acomodarse con la media circunferencia que encontraremos en los extremos de la caja.

Tomamos la escofina, la ubicamos a 45 grados, y comemos los vértices. Que nos queden pequeños lados iguales, de 3 o 4 mm, depende del tamaño de la espiga.



Luego cambiamos el ángulo con la escofina y comemos los pequeños vértices que nos quedaron, apenas un roce. Finalmente nos quedarán los semicírculos que buscábamos.





Por último biselamos el borde del perímetro de la espiga, muy levemente. Esto es para que las aristas filosas de ésta no se claven en las paredes de la caja al ingresar.




Luego ubicamos la espiga en la caja. 



Golpeamos con un mazo de goma para colocarla.




Nos queda finalmente un encastre firme y fuerte, sin hendijas a la vista.



Reitero. Podemos también hacer la misma operación de caja con un taladro eléctrico portátil utilizando una mecha con tope de metal o madera. 





Nos vemos en la próxima amigos.